EL CUARTO REICH
El invasor imbécil
por Guillermo Cieza
1 de abril del 2003
Días antes de comenzar la invasión de Estados Unidos a
Irak, un amigo me advertía: "El peligro americano no es que
tengan un presidente imbécil. El peligro es que el norteamericano
medio es imbécil".
Los argumentos de mi amigo eran los esperados: la incapacidad del ciudadano
medio norteamericano para tener un criterio independiente, su pasivo sometimiento
a la manipulación informativa de los grandes medios de comunicación,
su ignorancia y peligrosidad manifiesta, cruza del Pato Donald con los
personajes bélicos de Swarzeneger.
Una semana después de iniciada la invasión - un brutal
genocidio donde Estados Unidos aplasta con un aparato bélico de
última generacion a la chatarra iraquí, con un poder de
destrucción masiva inversamente proporcional a las razones de la
participación en el conflicto - la advertencia de mi amigo sigue
rondando mi cabeza.
Por ahora, no alcanza la claridad de James Petras, la inteligencia de
Chomski, el compromiso de un puñado de actores e intelectuales,
el casi medio millón de personas que se movilizó en Nueva
York, los miles de pacifistas que se movilizan y frecuentemente son arrestados.
Se hubiera esperado mas del pueblo que nos dio un Walt Withman, un John
Reed, un Tenesee Williams, un Hemingway.
Resulta poco menos que patética su sorpresa por la resistencia
del pueblo iraquí. " Es incomprensible venimos a liberarnos
y pelean con ferocidad" , se lamenta el analista imbécil.
Y es de suponer repiten millones de norteamericanos.
El pueblo iraquí padece la misma " incomprensión "
que tuvieron los pueblos originarios cuando vinieron a ser liberados por
personajes como el analfabeto cuidador de cerdos, Francisco Pizarro o
las culturas milenarias asoladas por los mercaderes y verdugos británicos,
sin mas argumentos que el fuego de sus cañones.
Parece una broma histórica, los principales aliados de Estados
Unidos son precisamente España y Gran Bretaña, dos ex potencias
imperiales, cuyas víctimas se cuentan por millones y su legado
de "progreso y humanismo" puede rastrearse en sus colonias,
donde dejaron sus secuelas : analfabetismo, hambre, atraso y enfermedades
de la pobreza.
La invasión contra Iraq confirma que los mayores arsenales del
mundo están en manos de una bestia imbecil . Y al definir la bestia
puede ser que mi amigo exagere, pero seguro se confirma lo que vaticinábamos
hacia finales de los 80. El triunfo transitorio del capitalismo no garantiza
la paz, por el contrario un mundo unipolar es un mundo amenazado.
El dato mas alentador de estos tiempos es la movilización de los
pueblos de todo el mundo. La extendida conciencia no solo sobre el valor
estratégico de la paz, sino sobre lo que significa Estados Unidos
como amenaza imperialista.
Hace algunos años muchos bienintencionados creyeron que la invasión
a Panamá fue por Noriega y no por el Canal. Hace menos tiempo algunas
personas honestas creyeron que lo de Afganistan fue por Bin Laden y no
por el gas.
Pero hoy solo los cómplices fingen creerle que nada tuvo que ver
el petroleo con la invasión a Irak.. Y nadie cree que , después
Irak, Estados Unidos no seguira invadiendo otros países , oprimiendo
pueblos y despojándolos de sus recursos naturales.
La historia enseña que un imperio necesita algo mas que superioridad
militar y económica para sobrevivir. La dominación imperial
incluyó siempre una pretendida superioridad cultural , necesitó
asentar la opresión en formas de admiración de los oprimidos
hacia el amo, del colonizado hacia el colonizador.
Cuando el imperio solo le quedan los cómplices y los pueblos empiezan
a sospechar que lo que tienen enfrente es nada mas una maquinaria opresora
manejada por imbéciles, el destino de los poderosos empieza a jugar
tiempo de descuento.
Porque al fin de cuentas un mono con navaja es peligroso. Pero no es un
semidios. Es nada mas que un mono.
por Guillermo Cieza
http://www.GlobalAware.org/Espanol/noticeboard/cuartoReich.html
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