América Latina
En camino a la militarización
Por Andrés Gaudin
Los EEUU incrementan los ejercicios militares en la región dentro
de la guerra contra el terrorismo.
Bajo el pretexto de combatir al terrorismo, los Estados Unidos planean
escalar su presencia militar en América Latina. Hasta al menos
junio de este año, soldados e instructores militares estadounidenses
serán enviados a países de la región con el objetivo
de llevar a cabo ejercicios aéreos, terrestres y acuáticos
bilaterales o multilaterales. Ante las operaciones a largo plazo que ya
están siendo ejecutadas en varios países, los analistas
han afirmado que esta nueva presencia militar podría marcar el
camino hacia la militarización de América Latina.
Desde los ataques terroristas del 11 de septiembre, el Presidente George
Bush ha proclamado que América Latina podría convertirse
en la próxima base operativa de grupos islámicos como Al
Qaeda, Hezbollah y Hamas.
En la primera mitad de este año, nuevas operaciones serán
implementadas en Paraguay, República Dominicana y Argentina, donde
Exercise Eagle III (Ejercicio Ágila III) involucrará a las
fuerzas aéreas de los Estados Unidos y seis otros países
del Cono Sur.
Ya existe una fuerte presencia militar en la región Andina, la
cuenca Amazónica y América Central, y se están desarrollando
planes para establecer un programa de aduanas y control migratorio bajo
la supervisión de los EEUU. “Se podría decir que América
Latina está en su camino a convertirse en una región militarizada
dedicada a las estrategias belicistas de la Casa Blanca”, dijo el
diputado dominicano Pelegrín Castillo.
La Operación Nuevos Horizontes, que inició en enero pasado
y debía ejecutarse hasta el 31 de mayo, pretendió llevar
mensualmente alrededor de 400 tropas estadounidenses a la República
Dominicana. Sin embargo, el 17 de marzo, el Comandante General Carlos
Diaz Morfa, jefe de las fuerzas armadas dominicanas, anunció la
suspensión de todo ejercicio militar conjunto debido a la inminente
guerra en Irak. No obstante, se estima que más de 100 soldados
estadounidenses aún se encuentran en territorio dominicano, efectuando
programas sociales como la construcción de escuelas y clínicas
rurales.
Una fase posterior de la Operación Nuevos Horizontes está
programada en Paraguay entre abril y junio. Las fuerzas de Operación
Especial del Comando del Sur serán enviadas a entrenar a las fuerzas
paraguayas en las estrategias antiterroristas.
En todo caso, los ejercicios militares más significativos están
planeados para el próximo junio en Argentina, involucrando a fuerzas
de los Estados Unidos, Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile, Bolivia y Argentina.
“Eagle III (Águila III) tendrá la atracción
añadida de incluir la participación de la Fuerza Aérea
Estadounidense, que proveerá de aviones F-16 y de un equipo de
instructores altamente experimentados en situaciones de conflicto real”,
dijo el Comandante Jorge Reta, jefe de información de la Fuerza
Aérea Argentina.
El Ministro de Defensa argentino, Eduardo Jaunarena, ha dicho que los
EEUU van a financiar una gran parte de los gastos del Eagle III (Águila
III). Admitió, sin embargo, que el Congreso aún tiene que
autorizar formalmente la entrada al país de tropas extranjeras.
En diciembre pasado, los Ministros de Exterior de Argentina, Brasil y
Paraguay acordaron con la propuesta de Estados Unidos de llevar a cabo
el patrullaje conjunto de los ríos Iguazú y Paraná.
Aún se desconoce cuándo comenzará esta operación,
pero el Pentágono ha dicho que proveerá con personal, botes
de velocidad y equipos de radar.
Ambos ríos atraviesan la llamada Triple Frontera, área limítrofe
compartida por Paraguay, Argentina y Brasil. La población de la
zona se estima en unas 200,000 personas, incluyendo 30,000 descendientes
árabes (LP, 5 de noviembre de 2001).
Desde mediados de los 90, tanto la CIA como el FBI han considerado a la
zona como un refugio para células activas y “dormidas”
de Al Qaeda, Hezbollah y Hamas. En todo caso, el vicecanciller argentino,
Martín Redrado, replicó a fines del año pasado que
“no se han detectado actividades terroristas, ni actuales ni en
etapas formativas. Lo mismo se aplica para la existencia de células
dormidas”.
Los Estados Unidos también pretenden incrementar su presencia en
América Latina creando un cordón naval para proteger a las
costas del Atlántico y el Pacífico “de la entrada
de grupos terroristas”. La idea fue presentada por el Secretario
de Defensa Estadounidense, Donald Rumsfeld, en la Cumbre de Ministros
de Defensa de las Américas celebrada en Chile en diciembre pasado.
Según Jaunarena, el plan — delineado en el documento “Nuevas
Amenazas a la Seguridad Regional” — será debatido en
una reunión futura de los Ministros de Defensa.
Un sistema aduanero global de los Estados Unidos también se ha
formulado a través de una resolución aprobada por el Tesoro
el 31 de octubre de 2002. “La resolución decreta que las
Aduanas Estadounidenses tendrán su propio personal en nuestros
puertos”, dijo el abogado Arturo Ravina. “Esto no puede ser
justificado como parte de la lucha contra el terrorismo. Más aún,
es el primer paso hacia el establecimiento de un control sobre la inmigración
de nuestros países”, afirmó.
Los Estados Unidos ya citaron a la guerra contra el terrorismo como una
justificación para situar fuerzas y personal de inteligencia en
las bases estadounidenses en Ecuador, Cuba, Venezuela, Panamá,
Honduras, El Salvador, Uruguay y los países de la Triple Frontera.
En mayo, los marines estadounidenses cesarán sus maniobras militares
de largo plazo en la Isla de Vieques en Puerto Rico. Desde que los jets
de la marina estadounidense mataron accidentalmente a un civil en 1999,
cientos de manifestantes han interrumpido regularmente los ejercicios
en el rango de bombardeos (LP, 6 de marzo de 2000 y 10 de septiembre de
2001).
Mientras tanto, los Estados Unidos han intensificado su apoyo militar
en el conflicto colombiano, lo que, de acuerdo con muchos críticos,
sólo servirá para escalar la situación. En el 2000,
1.3 billones de dólares americanos se concedieron como ayuda militar
bajo el Plan Colombia (LP, 10 de abril de 2000). El Pentágono ha
descrito el plan como de un nivel operacional intermedio, entregándoselo
a dos armadas privadas, Military Professional Resources Incorporated y
DynCorp. El analista argentino Gabriel Tokatlian ha advertido de “la
peligrosa posibilidad de privatizar los conflictos armados. La comercialización
de los asuntos de seguridad regionales puede ser el umbral de una nueva
forma de guerra internacional privada”, aseguró.
Por Andrés Gaudin
Traducido por Daniela Salazar : daniela@GlobalAware.org
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